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En un partido memorable, el fútbol estuvo de fiesta: celebró PSG, que pasó del juego coral a resistir al Manchester City

Un partido de múltiples emociones. Un juego vibrante, de arco a arco. Un encuentro con un dominador en el marcador y dos equipos que derrocharon energía y jerarquía futbolística para lastimarse...

Un partido de múltiples emociones. Un juego vibrante, de arco a arco. Un encuentro con un dominador en el marcador y dos equipos que derrocharon energía y jerarquía futbolística para lastimarse. Un espectáculo memorable para el público en el Etihad Stadium y también para los miles que se deleitaron por televisión. En un primer tiempo imperial, Paris Saint-Germain (PSG) desató un aluvión de goles y, en 32 minutos, marcó una ventaja que al final del desarrollo se convirtió en inalcanzable para Manchester City.

Los franceses, bicampeones de la Champions League, desplegaron las alas para volar en cada contraataque y armonía para ensayar acciones corales dentro del área rival. Imposible de sostener ese ritmo, la preciosidad y la contundencia, los ingleses recompusieron la imagen a partir de las modificaciones que ejecutó el director técnico Enzo Maresca y soltó su mejor versión, la que lo tiene con puntaje ideal en seis fechas de la Premier League: no le alcanzó, aunque provocó las situaciones y convirtió al ruso Matvéi Safónov en una de las figuras de la alineación parisina. La chapa señaló 4 a 2, números para la estadística. En la cancha, el fútbol volvió a ser un juego apasionante.

El PSG no esperó el veredicto de la investigación que pesa sobre Manchester City, culpables en todos los cargos relacionados a infracciones graves en las normas financieras por casi una década. Los “citizens” fueron inculpados de infringir sistemáticamente las normas: organizar contratos ficticios, presentar cuentas falas, ocultar el verdadero estado de sus finanzas, incumplir significativamente los límites de gasto tanto de la Premier League como de la UEFA y no cooperar en la pesquisa... Los parisinos “condenaron” en el campo de juego sin esperar una sentencia: Désire Doué, Ousmane Dembélé y Vitinha, aplicaron la ley en 32 minutos devastadores. Goles de todos los tenores: remate ajustado contra el poste, combinación aérea dentro del área y ejecución espléndida desde afuera...

Un concierto ante la mirada de Pep Guardiola, que asistió para enseñar el apoyo en el momento delicado del club que dirigió durante una década -2016/2026- y dejó un mensaje: “Superaremos esto juntos, los quiero a todos. Quiero a cada aficionado del Manchester City separa que estoy aquí; ahora más que nunca”, escribió en redes sociales, quien siguió el partido desde la platea, con una gorra. El sucesor, Maresca, trató de regalar una función acorde al paladar de Pep, pero el PSG rechazó ser un invitado a esa gala. Luis Enrique, el artífice de un equipo de época, que será leyenda, tenía intereses propios para dar el golpe: en el duelo de entrenadores, el italiano lo apabulló con Chelsea en la final del Mundial de Clubes 2025.

Hundido 3-0, los jugadores del Manchester City sostuvieron un cónclave en el campo: Ruben Dias, Erling Haaland, Elliot Anderson y Josko Gvardiol hablaban, intentaban ordenarse y capear la tormenta, mientras Maresca -desde la línea- intentaba analizar lo que sucedía en 32 minutos de juego, 19’ si se contabiliza desde la apertura del marcador. El castigo sobre Gianluigi Donnarumma, que el año pasado dejó el PSG para unirse al City, después de no acordar la renovación del contrato y tampoco ser un indiscutido para el entrenador Luis Enrique, pudo ser peor: el poste devolvió un remate de cabeza de Achraf Hakimi.

El partido entre el puntero de la liga más rica del planeta y el doble campeón de la Champions estaba roto en el resultado, aunque los protagonistas no se resignaron a ejercitar el fútbol ofensivo que los impulsó a ser una marca registrada. La temporada europea recién empieza, pero ya tiene uno de los momentos más brillantes. Haaland, que asomaba enemistado con el gol, acertó de cabeza y Manchester City se revitalizó: quedaban 37 minutos para escribir una página épica. Una, dos, tres, señaló con sus dedos Enzo Fernández, resignado después de estrellar la pelota en el palo izquierdo. No faltaba a la verdad el volante: un par de minutos antes, el portugués Nuno Mendes rechazó en la boca del arco un cabezazo de Gvardiol y un rato antes, Antoine Semenyo elevó la pelota por sobre el travesaño.

El resumen del triunfo de PSG sobre Manchester City

La reacción tuvo el toque de Maresca, que sacudió al equipo con los cambios: Ayyoub Bouaddi, Matheus Nunes e Iliman Ndiaye sustituyeron a Rayan Cherki, Jeremy Doku y Dias. Con juego y empuje –a partir del posicionamiento de Enzo Fernández y Anderson, que se convirtieron en patrones del mediocampo-, también porque el rival dio señales de cansancio: las transiciones no tenían la explosión del primer tiempo.

El latigazo de Maghne Akliouche, que se hizo espacio en una zona poblada de rivales, y la reacción de Donnarumma, fue una imagen de la jornada: el arquero tuvo una reacción imperial, sin embargo, la pelota terminó dentro del arco. El 4-1 era una lápida, al extremo que el nuevo descuento de Haaland será recordado porque con el gol superó, con 38 festejos, a Sergio Kun Agüero, como el máximo artillero del City en la Champions League. Los números del noruego en el torneo son de ensueño: 61 goles en 60 partidos.

En medio de las turbulencias, el City demostró tener respuestas en la cancha: no se rindió e hizo una demostración del poderío, aunque en el resultado siempre estuvo lejos. El penal que falló Ferran Torres pudo ampliar, aunque injustamente, la diferencia. PSG confirmó superioridad y belleza, también que se lanza al triplete.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/en-un-partido-memorable-el-futbol-estuvo-de-fiesta-celebro-psg-que-paso-del-juego-coral-a-resistir-nid14102026/

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