La policía no duda de que se trata de ataques de sicarios. (Foto: Sebastián Granata) Cinco personas fueron asesinadas en las últimas 24 horas en la ciudad santafesina de Rosario en ataques tipo sicario y una murió tras ser baleada hace dos semanas, en una saga de violencia letal de la que se recorta el crimen de Carlos Arguelles, extestaferro de un jefe narcocriminal contra quien declaró en una causa judicial y que ya había sido tiroteado. Por su parte, el secretario de Seguridad de Santa Fe, Germán Montenegro, aseguró este martes que estos hechos son «un pase de facturas» entre bandas vinculadas al narcotráfico. «El diagnóstico que tenemos tiene que ver con balaceras y acciones relacionadas con problemas vinculados al narcotráfico», sostuvo Montenegro y agregó: «Se están cobrando facturas entre miembros de organizaciones y nosotros estamos trabajando en la prevención, algo muy difícil por el tipo de actividad criminal.» Carlos Argüelles, la primera víctima La saga de crímenes se inició el lunes a las 17 cuando tres personas llegaron en un Volkswagen Fox rojo al taller que Argüelles (46) tenía en Garay al 3500 de Rosario. Tras pedirle un presupuesto, una cuarta persona se bajó el auto y le disparó delante de su esposa y de sus hijos, indicaron voceros judiciales. Carlos Argüelles murió en un hospital público pasadas las 18 con dos tiros en la cabeza y uno en un glúteo, precisaron las fuentes. El mecánico y su familia habían sido baleados en enero pasado y el hombre reveló que se había enterado de otros dos planes anteriores para matarlo. En ese sentido, la víctima vinculó esos propósitos homicidas a su decisión de declarar como imputado colaborador en la causa que se le sigue por asociación ilícita y otros delitos al jefe narcocriminal rosarino Esteban Lindor Alvarado, quien también tiene un juicio pendiente por el traslado de 500 kilos de marihuana a la Patagonia. En junio de 2019, Argüelles fue detenido e imputado como miembro de la banda de Alvarado, por su presunta condición de testaferro y por acondicionar en su taller vehículos utilizados por la organización. El mecánico decidió declarar contra su antiguo jefe acogiéndose a la figura del imputado colaborador, por lo el cual su defensa había arribado a un acuerdo con los fiscales para morigerarle la pena por los delitos que admitió haber cometido. En una entrevista con el diario La Capital en febrero pasado, tras el atentado a tiros que había sufrido el 28 de enero, Argüelles dijo: «Cuando tomé la decisión de declarar, en el futuro juicio a Alvarado, sabía a lo que me arriesgaba». El mismo lunes la Policía detuvo a cuatro personas como los presuntos agresores, que al momento del arresto se movilizaban en mismo auto en el que se les secuestró una bomba tipo Molotov, informó el Ministerio Público de la Acusación (MPA). Los detenidos fueron identificados como Maximiliano M., Lautaro A., Aldana P., y Rodrigo …

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