La Coordinadora de Derechos Humanos de los clubes del fútbol argentino repudió este jueves la continuidad de Juan Manuel Lugones al frente de la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe) en la provincia de Buenos Aires, por diferentes episodios de «represión» y actos de «censura» durante su gestión 2016-2019. «No a la continuidad de Lugones en la APreViDe», tituló la entidad que agrupa a socios y simpatizantes de 35 clubes, entre los que se destacan River Plate, Banfield y San Lorenzo de Almagro, entre otros, y sirvió como base para la creación de subcomisiones de DDHH en las instituciones deportivas. Durante la gestión de Lugones se registró la vuelta de los visitantes en algunos partidos de la Superliga Argentina de Fútbol (SAF) y del Ascenso, con hechos de represión por parte de la policía bonaerense -detenidos injustificados y heridos- y también la prohibición en distintos estadios de identificaciones peronistas, como la cara de Eva Duarte y Juan Domingo Perón. La decisión de mantenerlo en su cargo es del ministro Sergio Berni. La Coordinadora expresó en un comunicado: «Funcionario de la pasada gestión de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, Lugones demostró un absoluto desprecio por el público que asiste a las canchas de fútbol, dispuso prohibiciones absurdas y decidió inumerables operativos represivos contra hinchas bajo el disfraz de que se actuaba contra las barrabravas». «Intentó vetar la entrada de pañuelos verdes a algunos partidos y hasta levantó la ridícula disposición de que no podían ingresar a los estadios banderas o carteles que tuvieran implicancias políticas, un concepto que, por torpe al extremo, elegimos ni siquiera debatir», agregó. Entre los diferentes episodios que se vivieron, los más recordados fueron la represión a los hinchas de River en la previa a un partido con Lanús en el sur del Gran Buenos Aires y el micro baleado a los fanáticos de Vélez por parte de la policía cuando iban hacia Florencio Varela para presenciar un partido contra Defensa y Justicia en el 2018. En otra ocasión, la hinchada de Sarmiento de Junín se vio obligada a retirar banderas con la cara de Eva Perón -el estadio lleva su nombre- y un hecho similar se vivió en la cancha de Banfield. «La llegada de Lugones significa un golpe para los hinchas, cansados de recibir maltratos de las fuerzas represivas, y hasta resulta contradictoria para con los saludables cambios en materia de seguridad que se vislumbran a nivel nacional», cerró la agrupación de socios e hinchas del fútbol.

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