Todos los familiares decidieron que los restos permanezcan en Darwin «Se nos caían las lágrimas cuando notificamos a los familiares», dijo -en diálogo telefónico con Télam desde Ginebra, sede del CICR- el extitular del prestigioso Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) al analizar la segunda parte del proyecto humanitario que concluyó esta semana con la identificación de los restos de seis excombatientes de la guerra de Malvinas que implicó un gran trabajo diplomático previo entre los gobiernos de Argentina y el Reino Unido. – Télam: ¿Qué diferencia tuvo este proyecto con el realizado hace cuatro años atrás, que permitió identificar a 115 soldados argentinos? – Luis Fondebrider: Todos los proyectos tienen un proceso de preparación previo de acuerdos diplomáticos y, si bien en este caso fue más sencillo que el primero porque surgió muy rápido, son épocas de pandemia donde el movimiento es más complicado. Tuvimos que hacer cuarentena en las islas antes de empezar. Más allá de eso, trabajamos con un equipo más chico de forenses a mi cargo: Mercedes Salado Puerto del EAAF, el inglés muy prestigioso John Clark; Jane Taylor, una odontóloga forense de Australia y Derec Benedix, un antropólogo norteamericano. Y Laurenz Corbaz, jefe del proyecto humanitario 2. Ya nos conocíamos así que trabajamos muy bien. – T: Y en cuanto al trabajo de campo en el cementerio de Darwin, ¿cuáles fueron las diferencias? – LF: En este caso la misión estuvo centrada únicamente en la tumba colectiva C.1.10, con la complejidad de encontrarse con un escenario donde los restos estaban mezclados, relacionados todos con la caída del helicóptero del grupo Albatros ocurrida en mayo de 1982 en Monte Kent. En ese caso, la recuperación de los restos se hizo entre tres o cuatro meses después por el oficial inglés que recuperó los cuerpos para enterrarlos Geoffrey Cardoso. El trabajo que hizo en 1982 fue excelente. Encontramos los restos en dos bolsas con indicaciones, como lo hizo en las otras sepulturas. Hizo un trabajo muy profesional, con mucho respeto por los caídos argentinos. – T: ¿Qué encontraron cuando abrieron la tumba colectiva y qué pasos se siguieron? – LF: Se hizo el análisis científico sobre los restos de seis personas y no de cuatro, como pensábamos en un principio que nos íbamos a encontrar, lo que fue una buena noticia. Comenzamos el proceso que es complejo para separar y seleccionar las muestras, en un análisis que combinó medicina y antropología. Seleccionamos 38 muestras con los huesos más representativos y en mejores condiciones. Como era el único argentino del equipo, y para no tener mayores restricciones por la pandemia, fue designado para llevar los restos al laboratorio que el EAAF tiene en Córdoba. «Hace 37 años que hago este trabajo en más de 50 países y siempre las sensaciones son muy fuertes» confiesa Luis Fondebrider. – T: ¿Cómo fue el trabajo específico que se realizó en ese laboratorio? – LF: El …

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here