La música le dice adiós a Rafael de la Torre El músico, poeta y actor cubano Rafael de la Torre, de 69 años, integrante del núcleo fundador del Movimiento Nueva Trova en su país y radicado en la Argentina desde 1993, falleció este jueves en el porteño Hospital Méndez donde se encontraba internado hace alrededor de un mes con coronavirus. El artista, que aquí se integró a la escena musical cubana y caribeña de Buenos Aires, nunca dejó de apelar a sus dotes histriónicas para acompañar al certero cantante capaz de entonar sones y boleros como piezas de contenido social. “La columna vertebral de mis presentaciones pasa por el actor que es quien, de la mano de las canciones y los textos, permite estar mirando siempre hacia el stress de la inseguridad», se definió en una entrevista con Télam en 1997. Rafael nació en Camagüey el 30 de julio de 1951 y allí, además de su pertenencia trovadoresca, integró los grupos Agramonte, Guaican, Tributo, Jelengue y el Conjunto Nacional de Espectáculos y fue parte de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. De esa primera época de su vida artística son sus canciones «Luciérnaga», «Aún no sé corazón» y «Canción para un fin de siglo» y también el protagónico en el musical «Para Habana me voy». Antes de afincarse en la Argentina pasó por más de una treintena de países entre los que se contaron Finlandia, Suecia, España, Suiza, Noruega, Angola, Turquía, Rusia, Alemania, Venezuela y México. En otro reportaje, en este caso al diario La Nación, De la Torre reseñó su ligazón con la Argentina: “En 1993 estaba en casa de Silvio Rodríguez para su cumpleaños y Fito Páez me preguntó un poco en broma por qué no iba a la Argentina. Y quién te dice que no haya sido eso una especie de lucecita; al poco tiempo vine de gira”. “Regresé en junio del otro año y entonces ya conocí a mi mujer, Patricia. Luego llegó (el hijo de ambos) Santiaguito. Es así, Buenos Aires te atrapa. Es que mi generación está absolutamente penetrada por la cultura argentina, sobre todo por las películas de Mirtha Legrand, Pedro Quartucci, Niní Marshall…”, repasó en esa charla de 2003. Una vez aquí supo desplegar su música tanto en modo cantautor -solo a guitarra y voz o en formato de dúo y trío- como plegarse a formaciones más numerosas y rítmicas. Sobre el carácter de sus presentaciones solistas, dijo a esta agencia y sin dejar de apelar a la ironía: «Mezclo anécdotas, textos de Oliverio Girondo, canciones de Silvio Rodríguez, Noel Nicola y Augusto Blanca, hago un homenaje a la trova tradicional cubana y también canto temas míos, para poder desarrollar el concepto de la diversión higiénica». En ese trayecto compartió escenarios y grabaciones con Ibrahim Ferrer Jr. (llegando incluso al Festival Nacional de Folclore de Cosquín) y juntos impulsaron la agrupación Clave Cubana, conformada por …

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here