Leonardo Alonso, líder del avance e investigador del Instituto de Nanobiotecnología, que depende del CONICET y la UBA. Investigadores de la Argentina y Alemania descubrieron que la proteína Spike del coronavirus posee sitios que se modifican espontáneamente con el paso del tiempo (envejecimiento molecular), lo que podría ser clave en la comprensión de la capacidad de evasión de la respuesta inmune del virus frente a vacunas y tratamientos. «Nos referimos a envejecimiento molecular cuando hablamos de la reacción molecular por la cual una proteína cambia su identidad de secuencia en función del tiempo mediante un proceso que depende de ella misma y es espontáneo, en ese sentido es que se piensa el envejecimiento», indicó a Télam el investigador de Conicet Leonardo Alonso. Alonso -líder del avance e investigador del Instituto de Nanobiotecnología (Nanobiotec), que depende del Conicet y de la UBA- detalló que lo que descubrieron «es que en la proteína Spike (la que recubre el virus y le da esa forma de corona) se producen cambios espontáneos, particularmente cerca de la zona donde interactúa con el receptor celular ACE2 (por donde ingresa a las células del organismo), y que estas modificaciones ocurren en el lapso de días». «El envejecimiento molecular es la reacción por la cual una proteína cambia su identidad de secuencia mediante un proceso espontáneo que depende de ella»”Leandro Alonso Concretamente, los investigadores identificaron que el fragmento de la proteína Spike que establece contacto directo con el receptor ACE2 está particularmente enriquecido en sitios que contienen el aminoácido asparagina y que se alteran por una modificación química espontánea llamada «deamidación». «Esta reacción (la deamidación) ocurre en el lapso de horas a días y cambia la capacidad de unión de Spike al receptor», indicó. Además, detectaron que «la temperatura ambiente afecta mucho la velocidad de estas reacciones de envejecimiento acelerándolas cuanto mayor son los grados». Los científicos lograron describir cambios que ocurren a nivel molecular. «La reacción de deamidación afecta negativamente los atributos de calidad de cualquier vacuna o tratamiento; esto quiere decir que podría producirse un escape antigénico (evadir la respuesta inmune generada en el organismo por la vacuna o el efecto de un tratamiento)», describió. En ese contexto, aunque no lo probaron en el laboratorio, los investigadores tienen la hipótesis de que este envejecimiento molecular «no estaría asociado a una pérdida de funcionalidad (infectividad) sino más bien que se trataría de eventos que producirían escapes antigénicos», añadió. «También podría estar asociada al desarrollo de la interacción con un segundo receptor de células del organismo por la ganancia de función que se genera a partir de la modificación, pero nada de esto fue probado en el laboratorio, son líneas de investigación que se pueden desplegar», sostuvo Alonso. Los resultados del trabajo fueron publicados en la revista «Journal of Biological Chemistry» (https://www.jbc.org/article/S0021-9258(21)00977-7/fulltext). «En el último año y medio, todos hemos sido testigos de cómo el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 dio lugar a …

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