Trailer Los trabajadores golondrina son algo común en el interior del país y, pese a lo habitual, lo que ese tipo de trabajo no tiene en cuenta son las penurias que viven las familias ante la constante separación de sus miembros, algo que el director Hernán Fernández refleja en «El llanto», filme que se estrena este jueves. «Para el guión, salimos en auto a recorrer algunos pueblos correntinos. De día buscábamos locaciones, de noche iba a un hospital que tiene un área de maternidad enorme. Me pasé varias noches observando, hasta que me acerqué a alguna de las familias. La mayoría eran madres solas, y muchas de ellas tenían a su compañero lejos, trabajando para sustentar a sus familias», dijo el realizador a Télam. Hernández apela a la profundidad de los silencios y a imágenes casi estáticas para graficar la tensión que viven en la normalidad de parejas que por años viven separados, mientras los hijos nacen y crecen sin el padre que envía dinero a distancia. Sonia, la protagonista, es una habitante de Ingenio Primer Correntino, un pueblo de pocas manzanas que hace de paisaje para esta historia y desde donde, mediante un teléfono público, se comunica con su marido, mientras espera el nacimiento de su hijo. La religión, y otras mujeres que pasan o pasaron por lo mismo son la contención que Sonia encuentra para seguir adelante en una situación que se siente normal en la ruralidad argentina. Télam: Las familias, ¿se llegan a acostumbrar a la separación? Hernán Hernández: El desarraigo, sobre todo cuando dos personas jóvenes comienzan una historia juntos, se vive con angustia. Existe en estas familias una capacidad de sobreadaptación, que los ayuda a transitar la situación con mayor naturalidad. La palabra que apareció mientras investigábamos, como concepto sociológico, fue «renunciamiento». T: La religión, en estos casos, ¿sirve como contención? HH: La religión funciona como soporte: Sonia se refugia en su creencia y los días pasan. La fe es un elemento muy fuerte en la historia, atraviesa a todos los personajes y de alguna manera también los vincula. En la película se subraya la soledad como dispositivo de narración, pero ahora pienso que así como el silencio se percibe mejor cuando el ruido deja un pequeño espacio, también la soledad puede percibirse mejor en la multitud. No sé cuál es la mejor forma de representarlo, lo cierto es que todos estamos solos, aunque andemos acompañados. T: La película carece de diálogos y se apoya en las imágenes del paisaje y de los protagonistas. HH: Existe algo en la naturaleza misma de una persona sola en el campo que es la introspección y el silencio. Necesitábamos que Sonia, como personaje de una película, tuviese un arco dramático, un desarrollo. Decidimos que ese desarrollo se dé desde su interior, desde lo que no se decía. Y entonces la palabra quedó signada por lo religioso.

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