Picollo y Goham, en una escena memorable de «Dragon Ball Super: Super Hero» Cuando Akira Toriyama creó «Dragon Ball», hace 38 años, nunca imaginó que la historia de aventuras protagonizada por Son Gokú llegaría a ser un fenómeno mundial. Lo que nació como un manga publicado en Japón en 1984 pasó a las pantallas a los dos años con el anime producido por Toei Animation. Con unos 600 capítulos, más de una veintena de películas y varios videojuegos conquistaron el mundo, transformándose en un fenómeno cultural sin precedentes. El reciente lanzamiento de la película “Dragon Ball Super: Super Hero” es el último ejemplo de cómo esta historia de aventuras y acción convoca a todas las generaciones. Al éxito en los cines y los elogios de la crítica se le suman muestras de fanatismo de una larga lista de famosos que crecieron con la serie.  El filme, que tuvo muy buena recepción del público y de la crítica, está lleno de guiños para los que siguen el manga y el anime desde los inicios. Y a la vez, es accesible para quienes apenas comienzan a adentrarse en este universo de aventuras y luchas intergalácticas. La animación computarizada hace que las peleas y los paisajes luzcan espectaculares. Las peleas son épicas y no falta el humor. Esta combinación convocó a las audiencias: en nuestro país, en su debut el pasado 18 de agosto la fueron a ver 58.121 espectadores. Al 19 de septiembre, ya había vendido 590.705 tickets. La nueva película de «Dragon Ball» tiene guiños para los fanáticos de siempre y convoca a nuevos espectadores. «Para los fans del animé, no se trata solo de una oferta más del mercado, que por otro lado no todos eligen, sino más bien de una expresión artística y cultural alternativa: valoran su detallada calidad visual y narrativa en comparación con las historias de superhéroes de Marvel o las producciones infantilizadas de Disney, sus tramas diversas y realistas, complejas y profundas, matizadoras del maniqueísmo moral y focalizadas en enseñanzas particulares respecto de temas universales como la amistad, el respeto, la solidaridad, la responsabilidad, la justicia, la superación personal, la contradicción humana”, explicó Federico Álvarez Gandolfi, doctor en Ciencias Sociales (UBA) y becario postdoctoral del Conicet por el área de Comunicación y Cultura del Instituto de Investigaciones Gino Germani, en una columna de opinión para Télam.  Esta expresión artística y cultural alternativa de la que habla Álvarez Gandolfi no se queda sólo en la pantalla o en las historietas. La “creciente visibilidad que hoy tienen los productos japoneses” que destaca Gandolfi se refleja en el mundo del deporte y de la música, tanto en Argentina como a nivel mundial. Y sin lugar a dudas, “Dragon Ball” es el animé número uno en cuanto a influencia. Nació inspirada en la leyenda china de Sun Wukong, el Rey Mono, y en las películas de Jackie Chan, el famoso actor de películas de artes marciales. La serie se focaliza en los «saiyajin», una …

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