Se vieron las caras y se lanzaron de todo Primer debate. Confrontación de candidatos estuvo marcada por polémica sobre el modelo económico y la participación del sector privado en la gestión de las vacunas. También hubo ataques personales e improvisación con ofertas no contempladas en los planes de gobierno. Hubo tensión en los minutos previos. Cinco candidatos ya estaban instalados y la duda empezó a surgir entre los organizadores con respecto a Verónika Mendoza, quien llegó al filo de las seis de la tarde. Iniciado el debate, en las dos horas siguientes hubo de todo: ataques políticos y personales; discusión sobre el modelo económico; ejercicio de memoria y hasta improvisación con ofertas que no aparecen en ningún renglón de los planes de gobierno. Esta primera confrontación tuvo como adversarios a Verónika Mendoza (Juntos por el Perú), George Forsyth (Victoria Nacional), Alberto Beingolea (PPC), César Acuña (APP), Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Marco Arana (Frente Amplio). El primer bloque estuvo destinado a la exposición de propuestas para enfrentar la pandemia y fue en este tramo donde más se encendió el debate sobre el modelo económico. Keiko Fujimori y Beingolea salieron a defender la inversión privada como eje para la atención de la emergencia sanitaria y económica. En el otro extremo, Mendoza y Arana incidían en la necesidad del cambio constitucional. “Esta Constitución del 93 permite y ampara los abusos”, apuntó Arana, recordando los excesos de las clínicas privadas y el monopolio en el oxígeno medicinal. “Que la vacuna no se convierta en un negocio”, expresó luego Mendoza, rechazando la propuesta de Fujimori y Beingolea sobre la participación del sector privado para traer las vacunas. Estos dos últimos, luego, plantearon medidas distintas a la cuarentena. Ya desde esta etapa empezaron a surgir propuestas ajenas al contenido de los planes de gobierno. Keiko Fujimori dijo: “Construiremos cien plantas de oxígeno a nivel nacional”. Después ofreció construir tres mil colegios nuevos. Pero estas metas no están señaladas en su plan. Luego fue el turno de Acuña. Sin explicar cómo, este candidato anunció en forma reiterada: “Vamos a instalar una planta de oxígeno en cada distrito del Perú”. De hecho, en ninguna parte de su plan de gobierno de doscientos páginas está consignada esta idea. Los ataques Con su experiencia como candidata por tercera vez, Keiko Fujimori inicialmente intentó concentrarse en exponer sus ideas, pero luego se dejó llevar por los ataques y salió a responder. Fue Forsyth quien salió a atacarla primero: “¿Señora Keiko, alguna vez ha participado en un operativo policial, no como detenida sino como autoridad?”. Le preguntó, en el bloque de seguridad ciudadana. Era una clara alusión a la prisión preventiva que cumplió la candidata en Santa Mónica. La postulante respondió cuestionando que Forsyth haya optado por “colgar los chimpunes”, al dejar el cargo de alcalde de La Victoria. Y eso no fue todo. Posteriormente, Fujimori optó por un ataque más personal contra Forsyth, al aludir a la demanda por violencia que este enfrenta. “Lo que se necesita es mano dura, y no mano dura contra su exesposa”, le dijo, generado risas entre los asistentes. Aún quedaba el bloque anticorrupción y fue entonces que Fujimori intentó ganar por puesta de mano al calificar a Arana como falso cura. El candidato replicó: “El fujimorismo abrió las puertas del infierno de la corrupción y el Frente Amplio las va a cerrar con ellos adentro”. Dijo esto y luego le recordó: “Su padre y Montesinos, que pagaron sus estudios, robaron más de 6.000 millones de dólares”. La llamó, finalmente, “hija de la corrupción”. Medidas frente a la pandemia del Covid-19 Verónika Mendoza, Juntos …

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