Por Luvis Hochimín Pareja * Miles de trabajadores del campo y la ciudad se unieron contra las medidas del gobierno derechista que asumió en marzo de 2020 en un paro general y movilización convocados el miércoles por la central sindical PIT-CNT por trabajo, salario, desarrollo nacional y en defensa de las empresas públicas, lo que significó un duro rechazo a las políticas antipopulares del presidente Luis Lacalle Pou. Las columnas de gente se extendieron por cuadras alrededor del escenario que se armó en Avenida Libertador y La Paz, en Montevideo, donde tres oradores, con el eje puesto en la figura del prócer José Gervasio Artigas, profundizaron sobre mayores medidas para combatir el desempleo, luchar por la recuperación salarial, la defensa soberana del puerto y la derogación de 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC). El éxito del paro fue un nuevo mazazo para el gobierno de la coalición multicolor de derechas. La central sindical y la militancia del centroizquierdista Frente Amplio venían de lograr “la hazaña” de juntar casi 800.000 firmas (en jn país de poco más de tres millones de habitantes) para derogar 135 artículos de la LUC. A entender de los líderes sindicales, eso marcó un hito en la historia: “habrá un antes y un después de esta enorme movilización”. Las tensiones sociales en Uruguay van en aumento. La LUC es un parteaguas que terminará su recorrido en los primeros meses de 2022. Una encuesta de la consultora Cifra sostiene que la LUC es apoyada por un 44 % de la población, el 34 % la rechaza y un 22% se mantiene indeciso, mientras la aprobación de Lacalle Pou como presidente bajó diez puntos en un año. “Los juicios sobre la gestión se deterioran, lenta pero sistemáticamente, desde julio de 2020”, dice el estudio. Los problemas sociales de Uruguay se perciben en el interior del pequeño país de 187 mil quilómetros cuadrados y también las barriadas humildes de Montevideo y también en las calles del centro. Hay demasiada gente en condición de calle y que sobrevive gracias a la solidaridad de las ollas populares. El presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, reivindicó el carácter “político” del paro. “La política laboral y salarial de un gobierno es política, la política de empleo es política, y [también] la tributaria. Si vamos a hacer una protesta, va a ser política; no es partidaria, acá hay votantes de todos los partidos, porque cuando entra un trabajador a la fábrica deja de ser miembro de un partido, es ladrillero, obrero de la construcción, es maestro, profesor o industrial”, señaló. Pereira, explicó que el paro corresponde a una respuesta ante la caída del salario real, el aumento de la pobreza y las medidas que el gobierno no tomó para contrarrestar el impacto de la pandemia de Covid-19 en el país. ‘No es porque si’, recalcó, ‘se perdieron 50 mil puestos de trabajo; hay una cantidad importante de personas en seguro de paro; los salarios cayeron 18 jornales en un año, o sea, la gente trabaja lo mismo pero cobra 18 días menos’. Mientras, los jinetes con los puños arriba, las banderas de Artigas y los pabellones nacionales entremezclados con las banderas del PIT-CNT y los sindicatos pintaron la escena de este miércoles al mediodía en las inmediaciones del Palacio Legislativo. Hasta allí llegaron una treintena de caballos y una caravana de vehículos. A su llegada, la muchedumbre se abrió paso para recibirlos con aplausos y vítores: “Ahora que somos tantos, ¿cómo van a hacer para no escucharnos?”, dijeron. “Un país sin gente en su territorio es un país que se entrega”, señalaban …

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here