Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región. Por José Antonio Fernández Carbajal* Ciudad de México. Soy nieto de migrantes asturianos que, a principios del siglo XX, tuvieron que salir de España debido a la difícil situación económica y la grave crisis de hambre que existía en aquellos tiempos en su país. Mis abuelos llegaron a México, donde con mucho sacrificio y tenacidad encontraron oportunidades que, con el tiempo, derivaron en contribuir al desarrollo del país que los recibió y que les permitió progresar. Gracias a mucho esfuerzo cambió su vida y la de sus familias para bien, por ello me siento muy orgulloso de ellos. No me puedo imaginar ser quien soy sin su legado de valentía, arrojo y trabajo arduo y honesto. Todas las oportunidades que he recibido derivan de aquella decisión de migrar. Ejemplos como este hay por todas partes. Hace algunos años tuve la fortuna de conocer a Hamdi Ulukaya, un joven de origen turco, que con apenas 22 años migró de Turquía a Estados Unidos. A pesar de haber crecido en un ambiente rural, muy lejos del mundo de los negocios, Hamdi logró abrirse paso, se preparó y trabajó sin descanso, hasta fundar Chobani, que es hoy es una empresa de yogures muy exitosa en Estados Unidos, creciente y con presencia en varios países. Su gran peculiaridad es que compartimos el mismo interés de hacer empresa de una manera responsable y consciente, es decir, buscando siempre la forma de regresar valor a la comunidad. Al comenzar Chobani, Hamdi decidió incluir en su fuerza de trabajo a personas migrantes y refugiadas provenientes de diferentes países del mundo, creando así una compañía rica en cultura y experiencias, con empleados dedicados, agradecidos y motivados. Este camino lo llevó a fundar la alianza Tent Partnership for Refugees, que ayuda a las empresas a desarrollar y ampliar sus programas para refugiados, para que éstos puedan integrarse a sus nuevas comunidades. Es motivo de gran orgullo que en 2020 Femsa se haya convertido en una de las primeras compañías de México y de América Latina, en sumarse a esta alianza, de la cual hoy forman parte más de 150 empresas. En Femsa, desde nuestros orígenes, tenemos el compromiso de ser una organización responsable, inclusiva y diversa. Sabemos que el progreso de la compañía se debe a todos y cada uno de los más de 325 mil mujeres, hombres, jóvenes, adultos, adultos mayores, personas con alguna discapacidad, migrantes y refugiados que forman nuestra fuerza de trabajo en toda la región donde operamos. Es una realidad bien probada, que las compañías inclusivas y diversas generan 35 por ciento más valor que aquellas que aún no adoptan esta filosofía. Nuestros clientes y consumidores valoran hoy más que nunca que las empresas seamos parte de iniciativas tan sensibles eincluyentes. En 2019 lanzamos nuestro Programa de Inclusión Laboral de Refugiados en las tiendas Oxxo. Tan sólo en el primer año del programa, en Monterrey, México, contratamos a más de 300 talentosas personas provenientes de Cuba, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua y Venezuela. Con este programa hemos podido confirmar que las personas refugiadas y migrantes aportan habilidades y experiencias a la compañía, enseñándole al resto de nuestros colaboradores nuevas formas de ver y hacer las cosas. Aunque es un pequeño porcentaje, refleja el inicio de una gran satisfacción que nos ayuda a entender lo que le pasa a nuestro mundo solidarizándonos con personas trabajadoras y comprometidas que, en muchas ocasiones, han pasado por …

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