Por Viviana Erazo El regreso del FMI La primera Carta de Intención que suscribió Ecuador con el Fondo Monetario Internacional, FMI, tuvo lugar en 1983, desde esa fecha hasta 2003 Ecuador suscribió 16 acuerdos con el organismo, que no progresaron por la presión de la opinión pública frente a las políticas que condicionan los desembolsos. La presencia del FMI en Ecuador se detuvo durante el gobierno de Rafael Correa, entre 2007 y 2017. Correa incluso eliminó la oficina que el organismo disponía en la sede del Banco Central del Ecuador, en Quito. Después de la presidencia de Rafael Correa, su sucesor, Lenin Moreno rompió con este distanciamiento de 10 años y en marzo de 2019 pactó un préstamo de 4.200 millones de dólares, al que se sumaron 6.000 millones de dólares más de organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial. Previo a este pacto se aprobó y publicó el 21 de agosto de 2018, la Ley de fomento productivo, según detalla el economista Jonathan Baez, con este cuerpo normativo se modificó la distribución de la renta petrolera en perjuicio del Estado, aumentó las exenciones impositivas, y condonó una deuda en firme al SRI que sumaba poco más de $4, 600 millones, de los cuales $2, 355 millones eran por concepto de multas y recargos. Si bien la medida benefició a 350 mil contribuyentes, el 78% de lo perdonado corresponde a 203 Grupos Económicos. Otro beneficio que otorgó esta Ley fue la exoneración del impuesto a la salida de divisas para nuevas inversiones productivas en la importación de insumos y bienes de capital. El primer desembolso que recibió Ecuador fue el 11 de marzo de 2019 con una cifra que alcanzó los 652 millones de dólares. En un evento, el ex mandatario Lenin Moreno se refirió al destino que tendría el dinero: «no es para pagar sueldos, es para inversión social.” El acuerdo con el FMI requería un plan económico que permita garantizar el pago de la deuda que tenía como acuerdos para “afianzar la sostenibilidad fiscal y los fundamentos institucionales de la dolarización en Ecuador.” Es así que, el 1 de octubre de 2019, en cadena nacional, Lenin Moreno anunció las principales reformas en el ámbito tributario, laboral y económico. Una de las más importantes y la que provocó un estallido social fue la eliminación de los subsidios a los combustibles. Por medio del Decreto Ejecutivo 883, Moreno liberó el precio del diesel y la gasolina extra. Ya en noviembre del año anterior había liberado el precio de la gasolina súper. Además, anunció que enviaría reformas al legislativo en torno a temas laborales, a la eliminación del anticipo al impuesto a la renta –un pedido constante de los empresarios– y también para bajar a la mitad el impuesto de salida de divisas de materias primas, insumos y bienes de capital que constan en el Listado del Comité de Política Tributaria. Al día siguiente del anuncio, 02 de octubre, se registraron protestas en Cuenca, Quito, Guayaquil y otras ciudades del país que desembocaron en un Levantamiento Indígena y un Paro Nacional que duró hasta el 13 de octubre. Como resultado de estas protestas 1.340 heridos y decenas de personas que perdieron sus ojos, además hubo nueve fallecidos, 7 de estas muertes pueden ser catalogadas como ejecución extrajudicial, según el informe de la Comisión de la Verdad creada por la Defensoría del Pueblo. Si bien se obtuvo la derogación del decreto presidencial 883, las reformas planteadas para cumplir el mandato del FMI continuaron. Es así que a pesar de la conmoción social, un mes …

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