“Una joven fue asesinada a tiros en el corregimiento de Cuturú, zona rural del municipio de Caucasia, Antioquia. La víctima fue identificada como Nicole Agudelo García. Según la Policía, sujetos armados dispararon mientras la mujer se encontraba departiendo con amigos en una fiesta en el corregimiento de Cuturú. La mujer deja una hija huérfana de dos años”. Así decía la noticia sobre el asesinato de Nicole, ocurrido el 7 de septiembre de 2020, reproducida por varios portales digitales del Bajo Cauca Antioqueño y de Córdoba. NP-Noticias Online en Facebook registró 983 reacciones. Entre ellas 110 personas comentaron que no se estaba contando la verdad. Nicole fue asesinada por su pareja, un integrante del grupo Virgilio Peralta Arenas (Los Caparros), cuando ella decidió terminar la relación. El día de su muerte, en las capitales del país se adelantaba un paro nacional como protesta a las precarias condiciones laborales y a la ola de masacres. Mientras tanto, en Zaragoza, un municipio cercano a Cuturú, otras seis personas fueron masacradas en un billar. “Eso que dijeron los medios es falso. La pareja de Nicole y el grupo armado la obligaban a hacer cosas que ella rechazaba”, contó Celmira, una de sus amigas, quien hace seis meses salió de Cuturú, corregimiento de Caucasia en el Bajo Cauca, para evitar que la reclutaran. “Tuve varias compañeras a las que quise salvar y no pude. Con Nicole hicimos capacitación con la Mesa de Derechos Humanos para que buscara una solución, pero no fue posible. La prima también cayó y sigue desaparecida. La tía no notificó su desaparición para proteger a la familia”, dijo Celmira. Isaura, otra joven de Cáceres, cortó comunicación con su novio cuando supo que integraba un grupo armado. Él informó a sus hombres que debía ser retenida para realizar un comité de guerra. “Mi madre armó un plan para sacarme del territorio. Las transportadoras evitaban ser blanco de los grupos. Un taxista se arriesgó y me sacó del pueblo”, contó Isaura, quien vive con su familia en una ciudad donde reciben asistencia humanitaria como desplazados. Este nuevo año trajo muerte en el norte de Antioquia. Comenzó con los crímenes de la excombatiente Yolanda Zabala, de 22 años; y su hermana Reina Zabala, de 14, en el municipio de Briceño. En el Bajo Cauca han asesinado a tres mujeres en estos primeros dos meses. El 6 de enero a Mary Luz Mazo, de 38 años, en el barrio Las Palmas de Tarazá. El 19 a la excandidata al Concejo y lideresa social Linda Díaz Romero, de la Asociación de Campesinos y Agricultores de Villa San Roque, en el corregimiento El Guarumo (Cáceres). Siete días después, delante de sus hijos, asesinaron a Vera María Loaiza, de 38 años de edad, cuñada del actual secretario de gobierno de Tarazá, Deivisón Montero, quien días antes había denunciado amenazas. En Córdoba, el 16 de enero, días después de que la sacaron de su casa, fue hallada María Camila De la Barrera en la vía que une Montelíbano y Puerto Libertador. Tenía 23 años y era hija del concejal Jhon Jaime De la Barrera. El 12 de febrero encontraron a Diana Fernández, en el cercano corregimiento de Juan José. La Policía Nacional registró el año pasado 26 asesinatos de mujeres en el Bajo Cauca; siete en el norte de Antioquia y cinco en el sur de Córdoba. Este año se cuentan tres en la primera región; tres en la segunda y dos en la tercera. Los crímenes de Nicole, Yolanda, Reina, Mary Luz, Linda, Vera, María Camila y Diana, sin incluir los del año …

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