Si bien la mayoría de los edificios podrán visitarse sin inscripción previa, hay una lista de 40 para los que existe límite de cupos, que estará habilitada a partir del 22 de octubre en la página www.openhousebsas.org/edificio, con la descripción de cada edificio, su dirección y el día y hora de apertura al público, entre otros el Planetario y el Palacio Lezama; en todos los casos será necesario presentar DNI. El evento creado en Londres en 1992 por Victoria Thornton invitando a pensar el diseño y la arquitectura urbanos como un factor de bienestar común e individual, se replica hoy en 30 ciudades del mundo y Buenos Aires se une así, abriendo las puertas de sus teatros, palacios o casas particulares a New York, Londres, Oslo, Dublin y Lisboa entre otros importantes centros urbanos donde voluntarios, los propios arquitectos o dueños sirven de guías en sus recorridos. La nueva mirada que propone el Open House toma forma a partir de recorridos originales y actividades poco usuales, como las caminatas y bicicleteadas, la «cámara oscura» que recreará en el interior de algunos edificios el mecanismo de una máquina fotográfica y pintadas de murales en forma colectiva para mejorar la fachada urbana e interactuar con la comunidad. «Vamos creciendo y mejorando, por un lado hay 145 espacios contra 109 del año anterior, un año en el que la recepción fue muy buena, con 42.000 personas que participaron de las visitas y de las actividades que ya son una marca de este evento: el Open Muro, el Open Bici, el Open Foto y Camina Buenos Aires», dice en entrevista con Télam uno de los fundadores de este evento en suelo porteño, el arquitecto y académico Santiago Chibán. Ese crecimiento responde, en parte, a que ya hace siete años que el OH-BA se hace en forma ininterrumpida y a una suerte de información que corrió boca a boca a partir de las propuestas tan peculiares que generaba, como visitas nocturnas a terrazas que permitían ver la ciudad como una panorámica o intervenciones musicales en edificios que sólo abren las puertas al público durante este festival. «Este 2019 esperamos seguir en esa dirección porque prácticamente 100 edificios son de libre acceso -señala- además de que muchos de los nuevos espacios que ahora podrán recorrerse son casas particulares, algo que le gusta mucho a la gente porque al Barolo, al Congreso o la Casa de Gobierno tal vez en otro momento puedas recorrerlos, pero visitar la arquitectura y el diseño íntimo de casas familiares es solo posible durante el Open House». «Abrir una casa que no se ve ni en una revista ni internet es algo que se valora mucho, es la posibilidad de transitar los interiores de la ciudad, algo inaccesible en otro momento y ese es el fuerte este año, con unas 30 nuevas viviendas para recorrer», entre las que se encuentran Navarro 487, en el barrio de Devoto, o el Edificio …

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