Los dibujos de los autores. Con el objetivo de ampliar sentidos y resignificar la palabra dicha en las salas de audiencia, la curadora y museóloga Cécile Dazord y la abogada, actriz y dramaturga Monica Zwaig impulsan el ciclo «Juzgar y filmar los juicios por crímenes de lesa humanidad», una iniciativa que propone pensar en el archivo desde distintas perspectivas; mientras que las ilustradoras Paula Doberti y Eugenia Bekeris son parte del colectivo «Dibujos urgentes», donde mediante la ilustración potencian las escenas y los testimonios de testigos y víctimas en estos juicios. Muchas veces la palabra que se pronuncia ante los tribunales es procesada por la maquinaria judicial o mediática que transforma el testimonio en insumo de un proceso coyuntural pero, ¿qué pasa con ese discurso que tardó años en elaborarse como parte de un proceso de reelaboración de lo sucedido para víctimas o sobrevivientes? ¿Cómo se pueden extender los efectos de ese decir que denuncia pero también reconstruye momentos de tortura o represión sostenidos en el tiempo? «Nuestros dibujos estudian gestos de los declarantes, muestran y comunican ideas. Replican lo que sucede sin interponer emociones por sobre los hechos. Por este motivo los consideramos dibujos testimoniales. Nuestro archivo trae a la memoria un pasado doloroso que manifiesta su necesidad de hacerse un lugar en el hoy a través de quienes estuvieron allí. También estimula a quienes los observan, a participar activamente a través de un trabajo interno de memoria», explica Bekeris, quien asiste a los juicios desde 2010 junto a Doberti.»Nuestros dibujos estudian gestos de los declarantes, muestran y comunican ideas. Replican lo que sucede sin interponer emociones por sobre los hechos. Por este motivo los consideramos dibujos testimoniales. Nuestro archivo trae a la memoria un pasado doloroso que manifiesta su necesidad de hacerse un lugar en el hoy a través de quienes estuvieron allí. También estimula a quienes los observan, a participar activamente a través de un trabajo interno de memoria» Eugenia Bekeris ¿Cómo comenzaron a asistir a los juicios y se conformó el colectivo «Dibujos urgentes», que además en 2020 se constituyó en libro editado por la editorial Mónadanomada? «Todo comenzó en 2010, como consecuencia de la segunda desaparición de Jorge Julio López, ocurrida dos años antes, cuando el Tribunal Oral federal Nº 5 de la Ciudad de Buenos Aires prohibió que las cámaras periodísticas registraran los juicios de lesa humanidad. El objetivo era resguardar a las víctimas-testigos, pero al mismo tiempo se dejó en la invisibilidad a los genocidas. Ante esta situación la Agrupación H.I.J.O.S. y el Departamento de Artes Visuales de la Universidad de las Artes (UNA) convocaron a clases con modelo vivo gratuitas en Comodoro Py», recuerda la ilustradora. Ese trabajo que se convirtió en una tarea colectiva puede verse también en https://dibujosurgentes.weebly.com/, ordenado por causas y audiencias. Para Bekeris, esta trama ilustrada «dialoga o enriquece el registro judicial y periodístico por todo el material abordado en la urgencia frente a quienes, al brindar su testimonio, vuelven a revivir aquellos hechos …

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