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Receta para un gran viaje relámpago

NUEVA YORK.- ¿Cuáles son los ingredientes de un buen viaje? Esta semana arrancan las vacaciones de verano para muchos en la Gran Manzana, y con ellas los medios publican su habitual catarata de r...

NUEVA YORK.- ¿Cuáles son los ingredientes de un buen viaje? Esta semana arrancan las vacaciones de verano para muchos en la Gran Manzana, y con ellas los medios publican su habitual catarata de recomendaciones para maximizar el disfrute fuera del hogar.

Los psicólogos que estudian el bienestar y que bombardean consejos desde la tele, la radio, los diarios y online ponen el énfasis en distintos elementos. Sin embargo, parecerían coincidir en tres: desafío, estímulo intelectual y puro placer. Se necesita algo que saque de la famosa zona de confort, algo que obligue a aprender o a ampliar la mirada y, desde luego, algo que resulte simplemente delicioso. En un viaje relámpago a Buenos Aires, esta cronista encontró las tres cosas y tuvo razón para creerles.

Todo empezó, de hecho, apenas subida al avión, cuando la compañera de asiento, en el muy modesto espacio de la sección económica, apareció con un pitbull. A esta cronista la mordió un perro en la adolescencia y quedaron, en todo sentido, las marcas. Iban a ser diez horas muy largas.

La dueña de la criatura, una joven norteamericana, se mudaba al borde del conurbano bonaerense, de donde era originariamente su familia. El padre había fallecido, el perro venía a cuidarla. Las historias que compartió sobre sus ganas de trasladarse a la Argentina fueron emotivas. Pero, sobre todo, para alguien averso al riesgo y ni que hablar al que viene en envase canino, fue particularmente agradable cubrir la cuota de aventura extrema requerida antes de siquiera llegar a destino.

Luego vino el estímulo intelectual. Por Shakespeare se tiene un fanatismo monumental que da un poco de vergüenza reconocer. Quizás porque, a diferencia de Jane Austen, cuya obra al menos suele ser desmerecida por inscribirse dentro de los parámetros de la comedia romántica, cualquier entusiasmo por el Bardo de Avon puede sonar tan pretencioso. Pero lo cierto es que en Buenos Aires, durante una semana completamente aleatoria, estaban en cartel obras inspiradas en Medida por medida, Hamlet, Otelo y Macbeth, todas con críticas extraordinarias y de las que se hablaba con genuino interés en círculos mucho más amplios de los que uno asociaría con el teatro isabelino. Pechito porteño. Es difícil aterrizar en casi cualquier ciudad del mundo y encontrarse semejante oferta cultural como si nada. Y en todo lo que se pudo ver, las críticas tenían razón.

Finalmente está el placer. Personalmente hay pocas cosas que produzcan más felicidad inmediata que satisfacer al sobredimensionado instinto gregario. Así ocurrió al terminar casi por azar en el enorme gimnasio del Colegio Mekhitarista, que los viernes funciona como restaurante amateur para recaudar fondos para que los alumnos viajen a Armenia. Rodeada de unas 400 personas, con comida preparada por las madres, chicos que servían las mesas y bailaban danzas típicas, otras madres que recorrían el salón explicando historia y geopolítica, más amigos y amigos de amigos y amigos de amigos de amigos, lo que empezó como una comida terminó convirtiéndose en una comunidad improvisada.

Desafío, estímulo intelectual y placer. Los expertos recomiendan los tres. Buenos Aires los entrega fácilmente en poco más que un fin de semana. Y hay algo extra que la ciencia viene confirmando: el psicólogo de Cornell Thomas Gilovich lleva años documentando que el placer de las experiencias —a diferencia del de los objetos— tiende a crecer con el tiempo. Dicho de otro modo, el viaje fue breve pero no terminó en Ezeiza: sigue rindiendo en los recuerdos. Aunque, si para el próximo toca de nuevo un Pitbull de compañero de asiento, ojalá se trate del irresistible cantante de Miami. Ya se estuvo con el perro y esperamos que esto cuente como salir de la zona de confort por bastante tiempo más…

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/conversaciones-de-domingo/receta-para-un-gran-viaje-relampago-nid14062026/

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