Jorge Luis Borges: “Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos”
...
El legado literario de Jorge Luis Borges todavía atraviesa generaciones. Décadas después de haber sido pronunciadas o escritas por primera vez, algunas de sus frases más memorables son parte de conversaciones cotidianas, discursos y publicaciones en redes sociales. Entre las más recordadas aparece una que suele despertar reflexión inmediata: “Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos”.
Pese a su popularidad, pocos son los que se detienen a analizar el mensaje que esconde. Lejos de referirse únicamente a los conflictos o enfrentamientos directos, Borges planteaba una advertencia sobre la influencia que pueden ejercer aquellos a quienes decidimos combatir.
La frase parte de la observación de que las personas suelen dedicar una enorme cantidad de energía a aquello que rechazan. Cuando alguien convierte a otra persona, grupo o idea en su principal enemigo, gran parte de sus pensamientos, decisiones y emociones comienzan a girar alrededor de ese adversario.
Esto genera en muchos casos que, con el paso del tiempo, se adopten esas actitudes que antes se aborrecían. Por esto, el escritor recuerda que muchas veces la obsesión por derrotar a un enemigo puede terminar modificando la propia identidad del individuo. Es así que quien vive pendiente del adversario corre el riesgo de permitir que sea ese enemigo quien marque el rumbo de sus acciones.
Esta reflexión puede verse reflejada en muchos ámbitos diarios. Por ejemplo, un empleado critica durante años a un jefe autoritario y poco empático. Sin embargo, cuando asciende a un cargo de poder, comienza a tratar a sus subordinados exactamente de la misma manera. Sin advertirlo, se termina convirtiendo en aquello que más cuestionaba.
Otras frases interesantes de Jorge Luis Borges“Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído”.“El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto”.“He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz”.“La historia es una forma más de ficción”.“Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.”“El peor laberinto no es esa forma intrincada que puede atraparnos para siempre, sino una línea recta única y precisa”.“Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas”.