El día que Sanfilippo cuestionó a Goycochea, se peleó con Bilardo y desató un escándalo en la TV
El martes 7 de septiembre de 1993 quedará para el recuerdo en la memoria de la patria futbolera. Esa noche tuvo lugar uno de los cruces más fuertes que se recuerden, dos días después de la dolo...
El martes 7 de septiembre de 1993 quedará para el recuerdo en la memoria de la patria futbolera. Esa noche tuvo lugar uno de los cruces más fuertes que se recuerden, dos días después de la dolorosísima derrota de la selección argentina ante Colombia por 5-0 en el Monumental, por las eliminatorias rumbo al Mundial 1994. En el programa Tiempo Nuevo, que conducía Bernardo Neustadt, José Sanfilippo interpeló a Sergio Goycochea por su desempeño en el partido, lo que desató un escándalo en vivo, porque hasta apareció Carlos Bilardo, que irrumpió en el estudio para defender al arquero.
En una mesa en la además de Goycochea estaban Hugo Gatti, Norberto Alonso, Carlos Enrique y Adolfo Pedernera, entre otros, Sanfilippo opinó sin filtro cuando fue consultado por lo que había ocurrido en el Monumental; el Nene dirigió su crítica sobre los futbolistas: "Los jugadores no estaban en el partido. Colombia ganó porque tiene un equipo lleno de monstruos y porque Argentina lo ayudó“, comenzó.
Lejos de bajar la temperatura de su análisis, el exgoleador de San Lorenzo, fue directo contra Goycochea: “Pibe, usted se comió todos los amagues... Le hicieron cuatro goles en el mismo palo... En la mayoría de las jugadas se tiró con los pies hacia adelante... Analice bien el tape y podrá sacar muchas conclusiones...”.
En ese momento, Alonso interfirió en el asunto tras no coincidir con los golpes que repartía Sanfilippo: “Si vos ves esos errores, le pedís permiso al técnico y vas y se lo decís a Goyco en un entrenamiento, no acá, en público".
El conjunto que conducía Alfio Basile, con figuras como Goycochea, Oscar Ruggeri, Fernando Redondo, Diego Simeone y Gabriel Batistuta, que venía de ser bicampeona de América en 1991 y 1993, sufrió la mayor goleada de la historia y aquel resultado lo condenó a disputar el repechaje frente a Australia.
El programa continuó su curso normal hasta que minutos después hubo una irrupción en el piso: sin aviso previo, Bilardo apareció en cámara para defender a quien había sido su arquero en el Mundial de Italia 1990. “No estoy de acuerdo con Sanfilippo. ¿Qué le tiene que dar consejos a Goycochea? ¿Quién es?“, afirmó el exentrenador.
La respuesta de Sanfilippo alimentó más la discusión: “Soy un goleador que vos no fuiste, tengo la capacidad para decirlo”. Bilardo, ignoró esos dichos y mantuvo su relato: “Acá el jugador (Goycochea) públicamente no tiene que hablar. Si vino, es para colaborar, no es para sacarle defectos. Él tendrá que hablar con Basile, no que 48 horas después lo maten“.
Y Bilardo, completamente enojado, le apuntó a Gatti: "Yo nunca me pongo contento cuando el que está enfrente mío juega bien, que lo haga contra otro“. Ahí apareció Gatti para echar más leña al fuego, al dar a entender que había disfrutado con el fútbol que habían desarrollado los colombianos: ”A mí me gusta la belleza y Colombia lo es “.
Bilardo estaba desencajado: ”Andá a verlo jugar con Perú. Acá, los que tienen que hablar son los jugadores de la selección. Ellos deben arreglar esta situación. Si no, se van a tener que disfrazar de árabes e irse". Gatti no salió del cruce y siguió con toda su ironía: “¿El fútbol es una guerra? No, mi amor, el fútbol es diversión”. El remate de Bilardo fue tajante: “El fútbol es un negocio”.
Y como si no fuese suficiente, en el programa pusieron al aire el llamado teléfónico de Jorge Borelli, defensor central titular en la derrota frente a Colombia, que le apuntó directamente a Sanfilippo: "Se ve que le gusta figurar. A mí me hubiese gustado mucho ir al programa. No lo pude hacer porque mi mujer está por dar a luz... Creo que hay cosas que no se pueden decir. Yo no soporto escucharlo desde acá en mi casa, me imagino lo que debe sentir Goyco".
Neustadt aprovechó el momento y volvió a darle la palabra a Sanfilippo responda: “Gracias a todos los amagues que se comió este muchacho... que fue tremendo...”. Este comentario hizo explotar a Bilardo, que se levantó de su asiento y le dijo a Goycochea: “Goyco, vos te tenés que levantar de esta mesa y te tenés que ir“.
Al ver que la situación ya era difícil de controlar, Neustadt pidió pausar el programa y al tiempo se vieron imágenes en las que Ana Laura Merlo, la esposa de Goycochea, lloraba desconsoladamente detrás de cámaras.
Sin saberlo, se acababa de gestar un capítulo inolvidable en la historia de la televisión.