Cuándo se podan las rosas en la Argentina y los 6 puntos claves que hay que tener en cuenta antes de empezar
En la zona de Buenos Aires y alrededores, la poda principal de rosas se reali...
En la zona de Buenos Aires y alrededores, la poda principal de rosas se realiza entre julio y mediados de agosto, cuando la planta se encuentra en total reposo vegetativo.
Este es, de hecho, el momento en que comienza la poda en el Rosedal de Palermo, uno de los espacios más visitados por los amantes de la jardinería en la ciudad.
A continuación, cómo y cuándo podar los rosales paso a paso para poder alcanzar resultados rápidos y efectivos en primavera:
Para empezar hay que saber que la poda de invierno se realiza cuando el rosal perdió sus hojas y entró en reposo, generalmente entre julio y agosto según la región.
Podar antes de tiempo puede exponer los nuevos brotes a heladas tardías, mientras que hacerlo demasiado tarde reduce el tiempo de recuperación antes de la floración.
En este punto, es fundamental usar tijeras de podar bien afiladas y desinfectadas, para evitar cortes irregulares que dañen el tejido vegetal o transmitan enfermedades de una planta a otra.
Luego, se deben eliminar las ramas secas, débiles, cruzadas o que crecen hacia el centro de la planta, lo que deja solo entre tres y cinco tallos principales, sanos y fuertes.
El corte debe hacerse en bisel, a pocos milímetros por encima de una yema sana orientada hacia afuera de la planta. Esto favorece que los nuevos brotes crezcan hacia el exterior, lo que mejora la aireación y la forma del arbusto.
Después de podar, es aconsejable retirar las hojas caídas alrededor de la planta, incorporar compost o abono orgánico y regar moderadamente para acompañar la recuperación antes de la brotación de primavera.
Además de la poda principal de invierno, hay que destacar que muchos jardineros realizan pequeños recortes de mantenimiento durante la primavera y el verano, donde retiran flores marchitas y ramas que crecieron de forma desordenada.
Esta práctica, conocida como “deshije” o poda de limpieza es aconsejable, dado que estimula la aparición de nuevas flores y mantiene prolija la forma general del arbusto sin necesidad de esperar hasta el próximo invierno.
Por qué es importante podar todos los añosLa poda anual no solo mejora la estética del rosal: estimula el crecimiento de tallos nuevos, favorece la circulación de aire entre las ramas y reduce el riesgo de enfermedades fúngicas, lo que se traduce en una floración más abundante y saludable.
Un ritual de jardín que vale la pena repetirPodar las rosas en el momento adecuado es una de esas tareas de jardinería que, aunque simples, marcan una gran diferencia. Con las herramientas correctas y un poco de atención al calendario, cualquier rosal puede lucir pleno cuando llegue la primavera.
Además, para quienes recién empiezan, observar cómo se realiza la poda en espacios públicos como el Rosedal es una buena forma de perder el miedo a cortar de más y animarse a intervenir los propios rosales de casa.